| Imagenes Vietnam |
La economía de Galicia industria y agricultura
|
Fotografias España |
La estructura socioeconómica de Galicia se caracteriza por su dualismo. Se puede afirmar a grandes rasgos que las zonas más occidentales generan el 75% de la producción y más del 65% del empleo en actividades económicas fundamentalmente no agrícolas (más del 90%). Por contra, las zonas orientales (provincias de Lugo y Ourense) tienen más del 40% de la población activa ocupada en el sector económico primario, presentan una escasa industrialización y su sector servicios está poco desarrollado. La producción del sector primario continúa siendo muy importante en el conjunto de Galicia y ocupa aún al 13% de la población activa (2002), muy por encima de la media española (6%). Su producción más importante se centra en los forrajes y en el cultivo de las patatas (papas), cereales y viñedos en las comarcas meridionales. En los últimos tiempos también hay que destacar la producción de kiwis (48% de la producción española). |
Fauna de Galicia |
La ganadería aporta el 66% de la producción del sector primario gallego y supone casi la cuarta parte de la cabaña total del país. El sector secundario, pese a sus avances, está bastante desarrollado en la comunidad gallega y emplea al 33% de la población activa (2002). Las industrias gallegas se localizan fundamentalmente en el litoral y se concentran en Vigo, A Coruña y Ferrol. Aunque en Ourense y Lugo se construyeron polígonos industriales en 1964, su importancia es menor en el conjunto económico regional. Por sectores y por orden del valor de la producción destacan la industria alimentaria, la fabricación de materiales de transporte, astilleros e industria del automóvil, la producción de madera, corcho y muebles, y la siderurgia. Le siguen de lejos los productos textiles y la confección, la maquinaria y el equipamiento, y la industria del papel. La crisis económica de las décadas de 1970 y 1980 afectó a las principales industrias (astilleros, siderurgia y metalurgia) y a los dos grandes centros fabriles de Vigo y Ferrol, que sufrieron a finales de la década de 1980 un duro, aunque necesario, proceso de reconversión. El sector terciario presenta una estructura poco dinámica, si bien ocupa al 54% de la población gallega. A pesar de la expansión de algunas empresas financieras y del sector de distribución, Galicia todavía posee déficit importantes en servicios públicos. |
![]() |
También resulta excesivo el número de empresas familiares del sector, caracterizadas por su limitada influencia en el ámbito local y su baja productividad. El sector turístico presenta algunas carencias en su dimensión empresarial, pero ha mejorado significativamente durante los últimos años del siglo XX. "Galicia," Encarta |